Ciclo de vida de un residuo

A menudo nos preguntamos donde terminan los productos que consumimos, o aquellas pertenencias que ya no nos sirven… Ya sea la camiseta que se nos ha quedado pequeña o el envase del yogur que hemos desayunado. Pero esta duda también se produce a escala industrial, con excedentes de materias primas que ya no tienen utilidad en el proceso productivo, o con productos defectuosos que no pueden ser comercializados.

Sistema de Gestión de Residuos

¿Qué se hace con todo esto? ¿Se debe eliminar, o por el contrario puede tener una utilidad diferente?

Todos los productos mencionados anteriormente se pueden englobar en un solo término, residuo. Por definición, un residuo es cualquier tipo de sustancia u objeto que ya no posee utilidad para su propietario y, por tanto, se desecha. Cuando se desechan estos residuos, se suelen clasificar según su origen como plástico, orgánico, vidrio, cartón, etc. Una vez desechados, bajo un Sistema de Gestión de Residuos, se deben procesar todos los residuos generados hasta decidir si se van a valorizar, o se van a eliminar.

¿Qué es un Sistema de Gestión de Residuos?

Un Sistema de Gestión de Residuos embarca diferentes etapas:

Gracias a estos sistemas, se logra controlar que todos los residuos generados se administran de forma correcta, sin perjudicar a la salud pública o al medioambiente. Además, permite controlar el uso posterior que se les puede dar, en caso de ser aptos para su valorización.

Las etapas del Sistema de Gestión de Residuos, junto con su posterior valorización o eliminación constituyen lo que se podemos llamar como ‘Ciclo de Vida de un Residuo’.

Análisis de Ciclo de Vida de un residuo

Para analizar el ciclo de vida de un residuo se emplea la herramienta de Análisis de Ciclo de Vida (ACV). Se trata de una herramienta de gestión ambiental que tiene por objetivo analizar de manera rigurosa el impacto medioambiental generado por un producto o proceso durante toda su vida. Este análisis se define de manera rigurosa en la norma UNE ISO 14040: 2006.

El ACV tiene en consideración todas las etapas “desde la cuna hasta la tumba”. Se tiene en cuenta los inputs y outputs de todos los pasos realizados, desde la necesidad de crear un producto pasando por la adquisición de materias primas, distribución y consumo hasta la disposición final de dicho producto. 

Una de las funciones principales del ACV es proveer información que ayude a tomar decisiones para disminuir el impacto medioambiental de cualquiera de los pasos realizados, disminuyendo así el impacto global de dicho proceso o producto.

Hay cuatro fases en un estudio de ACV según la ISO 14040: 2006:

Definición de objetivos y alcances

Se presenta el motivo por el que se lleva a cabo el estudio y se estipula el nivel de detalle y profundidad del estudio que se va a realizar.

Inventario del Ciclo de Vida (ICV)

Se consideran las entradas (consumo de recursos) y salidas (emisiones y generación de residuos) durante todo el ciclo. Se emplean los datos obtenidos para realizar la evaluación.

Evaluación de los Impactos del Ciclo de Vida (EICV)

Se valora la importancia de los posibles impactos sobre la salud humana, los recursos y el medio ambiente, que tienen las entradas y salidas de cada uno de los pasos de la vida del producto analizado.

Interpretación de resultados

Se combinan los resultados obtenidos de los dos pasos previos (ICV e EICV) con el objetivo de tomar decisiones para dar con posibles mejoras que disminuyan el impacto global del producto analizado.