METANOL

¿Qué es el metanol?

El metanol (CH3OH) es una de las moléculas orgánicas más sencillas, fáciles de almacenar y seguras que existen. Es el alcohol más simple debido a que consta de un grupo metilo (-CH3) unido a un grupo hidroxilo (-OH).

CH3OH

¿Qué sabemos del metanol?

Se usa como precursor para un sinfín de compuestos orgánicos como el formaldehído, ácido acético y otros más complejos. Según el autor George Olah, que trata en su libro Beyond oil and gas: the methanol economy (Más allá del petróleo y el gas: la economía del metanol) acerca de este compuesto químico:

El metanol (CH3OH) es el alcohol más sencillo, seguro y fácil de almacenar y transportar. El metanol tiene la capacidad de liberar a la humanidad de su dependencia de los combustibles fósiles para el transporte y los productos derivados de los hidrocarburos. (Olah, 2018)

Este compuesto es capaz de servir tanto como alternativa a los combustibles fósiles empleados en el transporte como para la producción de hidrocarburos, así como emplearse como vector energético. De ahí su interés por lograr su producción, más aún si es a partir de fuentes de carbono provenientes de la atmósfera o de las emisiones de la industria.

El metanol tiene aplicaciones destacadas en los procesos «power-to-liquid» (PtL) (energía a productos líquidos), donde se emplean energías renovables como solar o eólica para producirlo a partir de CO2 atmosférico. Este enfoque permite gestionar excedentes de energía renovable, mitigando su intermitencia. Además, el metanol puede transformarse en gasolinas, olefinas u otros productos químicos de alto valor mediante procesos catalíticos, y sustituir combustibles fósiles en motores de combustión interna. Para su uso industrial masivo, sostenible y renovable, la producción a partir de CO2 es la ruta más viable.

Hay que tener en cuenta que el metanol es un líquido volátil, con un punto de ebullición de 65 ºC, siendo inflamable y tóxico. Se producía tradicionalmente mediante la destilación seca de la madera (o pirólisis: la madera se calienta a temperatura elevada en un recipiente en ausencia de aire, recogiendo los gases que se desprenden y condensando los vapores para obtener productos líquidos, como el metanol, generalmente acompañado de ácido acético). También se encuentra en los aguardientes, cuyo contenido en metanol está regulado por ley debido a su toxicidad. Se ha detectado la presencia de metanol en el espacio, en particular en el medio interestelar, que es como se denomina al gas y polvo que llena el vacío que se encuentra entre las estrellas en las galaxias. Es una de las más abundantes de entre las aproximadamente 250 moléculas que se han detectado en ese medio, siendo muchas de ellas moléculas orgánicas complejas.

Frena el cambio climático

¿Para qué se usa el metanol?

Más allá del potencial del metanol de cara al futuro, para entender la importancia del metanol en la actualidad, a continuación os presentamos algunas de los usos que tiene:

Metanol gris, verde y azul

Según su procedencia, el metanol se puede clasificar en tres tipos distintos: metanol gris, metanol azul y metanol verde.